lunes, 2 de septiembre de 2019

Kaskote

La Noche de Mardel. Artículo 17 v.1

  Estaba ubicado en av. Constitución, cerca de la ruta 2, aproximadamente a cuatro cuadras de donde hoy está Carrefour, en una esquina, sobre la misma vereda, o sea la de propiedades con número par.

  Kaskote pertenecía a esa categoría de lugares denominados "guindados". En este tipo de bares nocturnos, se atendía a la gente en sus coches. Se les coloraba una bandeja sujetada en la puerta del automóvil del lado de afuera, con la ventanilla abierta en época estival.

 Tenía lo que hoy llamaríamos un pub dentro, o sea una mini discoteca con una bola espejada, otro sillones, una pequeña pista de 3 x 3, una mini barra y luches muy ténues, para quienes deseaban tomar un trago, o sentarse en los sillones y tal vez hasta bailar algunos temas.

 La música era un tema que Marcelo, el barman de Kaskote se esmeraba en mantener en el volúmen exacto para crear un clima romántico y muy íntimo dentro del pub, convinando los cassettes y luego los CD's enganchados de manera de que siempre la misma estuviese presente sin cortes, como si hubiera un dj.

 Las canciones eran reproducidas con un equipo de sonido hogareño de ese momento, algo que hoy denominaríamos profesional, por la alta calidad que tenía la electrónica japonesa de fines de los setenta y principio de los años ochenta.
 El sistema de sonido estaba conformado por dos bafles, un amplificador, dos caseteras, una compactera y una mezcladora, que como todos los cafés de esa época era manejado por el barman desde la pequeña barra.
  Se reproducían generalmente cassettes enganchados, de los cuales durante casi diez años, la persona que escribe este artículo tubo el hornor de grabar, a pedido, con canciones lentas en inglés y español exclusivamente convinadas, ya que la idea de la casa, era de que las selecciones musicales allí ejecutadas no se pudieran escuchar en ningún otro lugar.

 Por si todo esto no fuera suficiente, en Kaskote había un patio trasero, al cuál se ingresaba por la calle lateral que cortaba la av. Costitución. En ese lugar las luces estaban tan bajas, que el mozo debía salir con una linterna para dirigirse hacia el automóvil que debía atender. Este detalle, realmente brindaba un entorno de gran initmidad a los visitantes que deseaban tomar un café o una bebida en su automóvil.

 Su horario era muy extenso, estaba abierto desde las veinte horas hasta pasadas las seis. 

 Todavía no tenemos en nuestros registros el año de apertura y el de cierre, pero nos consta que funcionó desde la década de los años setenta, y con seguridad durante la década de los años noventa en su totalidad.

 En 1970, este tipo de bares-cafés se habían diseminado a lo largo de la "Avenida del Ruido". Kaskote fué el ultimo de su especie. Sus puertas estuvieron abiertas por más de tres décadas, podríamos decir que fue un auténtico récord.

 Como es nuestro estilo, ya que a la historia, en La Noche de Mardel, la escribimos entre todos, invitamos a quienes quieran compartir información, experiencias personales, y tal vez la foto de una servilleta, un posavasos, o de cualquier elemento que represente a Kaskote, será recibido con suma predisposición. Los esperamos, gracias.

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