La Noche de Mardel
Tenía un elegante estilo inglés, muy bien
decorado y varios desniveles.
Un sistema de sonido asombroso, que sumado a una esquisita atención, lo hacían un lugar muy especial.
Conocí San Yago en 1995. Su dueño era Jorge Arroyo, su barman Tati, quién a luego se hizo cargo del pub.
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